“Mamá, quiero ser camarera” aborda el conflicto entre la vocación artística y la necesidad de estabilidad económica a través de una historia autobiográfica vinculada a la danza. Tras trasladarse a Barcelona, Hortensia se ve obligada a aparcar temporalmente su carrera como bailarina y coreógrafa para trabajar como camarera. Dos años después, decide romper con la seguridad de un empleo estable y recuperar su verdadera vocación artística. La obra explora este salto al vacío mediante un lenguaje escénico propio, influido por el flamenco contemporáneo.






























