Kintsugi, del japonés, «reparar con oro», el arte donde en lugar de ocultar las fracturas, se resaltan, convirtiendo las imperfecciones en una parte bella de nuestro ser. Este proyecto nace de la necesidad de experimentar con la música como una forma de liberación; una fusión a través de nuestros conocimientos de origen clásico, intentando crear un sonido que nos represente y, a su vez, en constante movimiento como la vida misma, es por eso que tampoco nos cerramos a un género en concreto. Queremos ser libres de expresarnos con una música sin ataduras. Kintsugi nace para ser nuevos sonidos de lo que permanece.






























